domingo, 18 de octubre de 2009

La materia de las canciones.


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La palabra nos da opción de infinitas estructuras (mensajes) que pueden reflejar instantes de paisajes internos o externos o el vínculo secreto de uno con otro. Estas estructuras posibles son recursos poéticos en sí mismos. Luego, si a la palabra superponemos música entendemos rápidamente que no es lo mismo decir "El sol baila en la carretera de los olvidos" sobre un acorde menor que sobre un acorde mayor, y aquí vemos que aunque una metáfora es sólo una metáfora no es igual el resultado de la imagen cuando ésta se expresa sobre un modo mayor que sobre un modo menor, o sobre un giro cadencial puntual diferente sea resolutivo en tónica o abierto hacia una subdominante o suspendido en una dominante ( esto según la teoría de las funciones armónicas sobre la que ya comentamos algunas bases ).
Entonces las palabras mutan su significado según su soporte musical incluso aunque éstas no sean cantadas en algún modelo melódico. Claro que también los recursos musicales pueden ser desarrollados ad infinitum en una canción o fuera de la música cantada. Y así el tercer gran recurso es el gesto desarrollado en el arte del actor, por dar un ejemplo. Y esto ya es el aprender a encarnar la palabra para dar con una composición detrás de la obra escrita que puede transformar un poema evocativo en una ironía o también en una crítica a alguna realidad social. Esos son los tres grandes ejes que hacen a la materia de una canción: La palabra, la música y el gesto.
Luego a estos tres grandes ejes se le impone muchas veces de manera forzadas y algunas otras veces un poco mejor toda una parafernalia que hace a lo que se conoce como "la industria musical" con sus luces, escenografías y movimientos pero esto no modifica en nada la esencia de las cosas y esa esencia es que un pintor sin una teoría acerca de la luz y el color es un pintor preso de sus sensaciones y que un actor sin una teoría acerca del significado de la acción carece de mensaje o de la posibilidad de ordenar su "material" físico y de la misma manera un músico-poeta necesita desarrollar criterios de centros de gravedad y perspectiva para producir sus "metáforas musicales".
Esos son los niveles básicos de organización sobre los que medita un compositor al realizar sus canciones.
Claro que también hay modelos de producción menos honestos y esto se da cuando algunas personas acceden a los nuevos medios u opciones sociales diferentes con lo que la difusión se transforma en un eje en sí mismo, pero esto siempre está relacionado a distintos tópicos de sociedad y desde este criterio se habla de "material sonoro" cuando en realidad ese material ya fue compuesto por alguien con una intención puntual y así estos "nuevos" productores lo que hacen es quebrar la intención original del poeta para dar y acopiar una cantidad de material "impersonalizado" y comercializarlo como mejor pueden según la oportunidad, y esta suele ser una variante de la "moderna música electrónica" carente de la profundidad de conceptos y criterios que hubo en otra "música electrónica", como lo fue la de K. Stockhausen.
Un oportunista no sabe construir desde la nada, sin embargo un poeta del sonido, del color o la acción sí puede.
Y como ya comentamos, construir desde la nada no significa carecer de bases cognitivas, pautas o principios y si interpolamos una imágen social vemos que del mismo modo para un inmigrante o un esclavo de la antigüedad el carecer de documentos o de determinados derechos no significa que carezca o haya carecido de corazón o inteligencia y así muchas obras de arte que son catalogadas como "anónimas" o pertenecientes a determinadas "culturas o civilizaciones" son también inevitablemente "obras de autor", aunque no conozcamos al mismo.


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